Cuando te pregunten "¿te ayudo?"
Hace unos días mientras empezaba a rallar un cebolla para
cocinar una de mis hijas -la de 7 años- se me acercó y me dice: "papá yo
quiero ayudar" y desde luego le
respondí que no porque tenía que terminar rápido, luego se fue a jugar con sus
hermanas.
Hoy domingo mientras decidía si levantarme ya o seguir en la
cama recordé ese día y me lamenté haber dejado pasar esa única oportunidad que
mi hija me dió al decirme "papá yo quiero ayudar", lo lamenté porque
por algún motivo una luz de sabiduría doméstica me ha hecho reconocer que
cuando una persona te dice que "quiere ayudar" o pregunta "si
puede ayudar" es un momento cumbre para la vida de ese ser humano pues
durante los pocos o muchos minutos que te este ayudando podrá ABSORBER,
INTERIORIZAR, hasta el más mínimo detalle
que puedas enseñarle.
La predisposición mental y emocional que voluntariamente
pone a TU DISPOSICION un ser humano que te dice: que "quiere
ayudarte" es tan grande que la responsabilidad (en caso decidas que te
ayude) pasa a ser tuya ya que te converitrá por breves minutos en MAESTRO en lo
que te este ayudando.
Mis hijas me dan todos los días muchas oportunidades de
enseñarles, y eso me abruma por la responsabilidad que tendré si decido aceptar
su ayuda. Pero claro, en pocos años de seguro sabré la calidad de MAESTRO que
fui cuando me ayudaron,