miércoles, 26 de septiembre de 2018

Cuando te pregunten "¿te ayudo?"


Cuando te pregunten "¿te ayudo?"

Hace unos días mientras empezaba a rallar un cebolla para cocinar una de mis hijas -la de 7 años- se me acercó y me dice: "papá yo quiero ayudar"  y desde luego le respondí que no porque tenía que terminar rápido, luego se fue a jugar con sus hermanas.

Hoy domingo mientras decidía si levantarme ya o seguir en la cama recordé ese día y me lamenté haber dejado pasar esa única oportunidad que mi hija me dió al decirme "papá yo quiero ayudar", lo lamenté porque por algún motivo una luz de sabiduría doméstica me ha hecho reconocer que cuando una persona te dice que "quiere ayudar" o pregunta "si puede ayudar" es un momento cumbre para la vida de ese ser humano pues durante los pocos o muchos minutos que te este ayudando podrá ABSORBER, INTERIORIZAR, hasta el más mínimo detalle  que puedas enseñarle.

La predisposición mental y emocional que voluntariamente pone a TU DISPOSICION un ser humano que te dice: que "quiere ayudarte" es tan grande que la responsabilidad (en caso decidas que te ayude) pasa a ser tuya ya que te converitrá por breves minutos en MAESTRO en lo que te este ayudando.

Mis hijas me dan todos los días muchas oportunidades de enseñarles, y eso me abruma por la responsabilidad que tendré si decido aceptar su ayuda. Pero claro, en pocos años de seguro sabré la calidad de MAESTRO que fui cuando me ayudaron,


...mas disfruto más te estresas


...mas disfruto más te estresas

Luego de pasar el día en un centro comercial tan grande que solo llegue hasta el nivel 2 y recordando lo que habíamos hecho visualizaba a mi esposa rebotando de tienda en tienda probándose desde aretes hasta zapatos y desordenando cuanto escaparate veía ordenado, mientras que por otro lado una de mis hijas (no quiero usar el término pero les juro que no encuentro otro más cercano) jodía a la señorita de los helados pidiéndole degustaciones de todos los sabores para al final decidir por dos bolas de chocolate y fresa.

Sobre mí, bueno, confieso que no jodía tanto pero sí creo que le saqué algunas canitas verdes al vendedor del concesionario de autos cuando le pedí una explicación menos vendedora y algo más técnica sobre el sistema abs de frenos y los sensores de multibalanceo asistido por computadora (y sino, también asistido por alguien que supiera de esto).

El hecho es que toda esta jodedera que ocasionamos (al vendedor de autos, a la señorita de los helados y a las vendedoras de todas las tiendas que mi esposa visitó y a los demás héroes que por ahí de seguro olvido) desemboca en que mientras más disfruto alguien más se estresa porque esta trabajando y ganando dinero, curiosamente me ha sucedido que en ciertas fechas no he podido "disfrutar" porque no tenía dinero y por momentos durante mi jornada laboral alguien me jode pero estoy trabajando para que alguien disfrute también pero granando dinero.



El nombre de las cosas



El nombre de las cosas

Cerca a la puerta de mi casa hay una tienda y es normal que la gente que compra en ese lugar se quede breves instantes en la puerta del negocio, sucede que regresando del parque con mis hijas encontramos casi estorbando la entrada de la casa un muchacho que acababa de encender un cigarrillo, en ese instante la pequeña de 4 años lo miro y me pregunto -sin quitarle la mirada al fumador- ¿papi como se llama eso?, casi en simultáneo yo y el fumador pronunciamos palabra; yo para responderle a mi hija: "...es un cigarro" ( mientras la pequeña ocultaba su cara timida pero curiosa tras de mí) y el fumador para decirme con sonrisa de verguenza: "no le digas eso".

El hecho es que le dije claramente a mi hija de cuatro años  que era un cigarro y no me preocupo, reconocí luego que si hubiese disfrazado la respuesta con otra cosa inocua no hubiera respetado a mi hija de cuatro años por cuanto no hubiese reconocido su derecho a conocer la verdad la cual es responsabilidad de quien se considere padre de: dosificarla más no disfrazarla.


Sobre el fumador?, supongo que prendió su cigarro por no haber conocido la verdad a tiempo y en su momento.